A lo largo de la historia, la educación se ha convertido en
un reto importante para las instituciones educativas. Todos los países enfocan
sus esfuerzos en promover políticas que permitan mejorar la calidad de la
educación. Este es el caso de Colombia, que fundamenta su estructura educativa
en la Ley general de educación (Ley 115 de 1994).
En un documento elaborado por la OCDE (Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económicos) acerca de la educación en Colombia, Andreas
Schleicher manifiesta en el prólogo, que el país “ha puesto a la educación como
principal prioridad para mejorar la prosperidad económica y social “. Además
sostiene que se han dado pasos importantes en muchos aspectos como la
inclusión, el tiempo de permanencia en las aulas y la inversión económica y de
infraestructura.
El avance de estos temas, se evidencia al interior de las
aulas, se fortalecen con el papel del maestro. Los docentes vivimos en una
constante transformación, experimentando, buscando nuevas estrategias
pedagógicas, aplicando diferentes modelos educativos, y un sin número de
situaciones que hacen de la educación una labor incansable.Alfredo Rojas y
Fernando Gaspar, en su libro “Bases de liderazgo en educación” manifiestan la
importancia del papél del docente cuando afirman que “Los aprendizajes
escolares ocurren en el aula. Los objetivos que persiguen los planes y
programas oficiales se logran en el trabajo del aula de un/una docente con sus
alumnos y alumnas. Se logran o no se logran. Los aprendizajes se originan o no
en las aulas. Más específicamente, ocurren o no en la interacción de cada
alumno/a con el/la docente y con los demás alumnos”
Una de las áreas fundamentales en el proceso de enseñanza
aprendizaje, teniendo como referencia la misma ley 115, es la matemática, la
cual está conformada por distintos componentes que reúnen los diferentes
saberes. Esta área se ha convertido en un mítico proceso tortuoso para los
educandos, puesto que, requiere de un gran nivel de concentración y una
constante práctica de ejercicios que los lleve a niveles superiores de su
dominio.
Una de las dificultades detectadas en el diagnóstico
realizado al llegar a la institución educativa INEDERME en la enseñanza de las
matemáticas, es que la mayoría de los estudiantes no se sabe las tablas de
multiplicar. Pruebas realizadas a los estudiantes de manera oral y escrita,
arrojaron resultados negativos en el dominio de las mismas. Esto hace que, al
desarrollar otros temas en los que se requiere el uso de las tablas, se
presenten obstáculos que le impiden a los educandos alcanzar los logros
propuestos en dicha asignatura.
De ahí parte la urgente necesidad de buscar una estrategia
pedagógica que les facilite a los estudiantes el aprendizaje de las tablas de
multiplicar, por lo cual surgió la idea de implementar el juego de las cartas
para reforzar en ellos su conocimiento y dominio, ya que a través de la misma
se logra un aprendizaje significativo.





